Por qué nuestras colmenas no viajan: apicultura fija en Córdoba
En Argentina, la apicultura trashumante es la norma en la producción a gran escala: los apiarios viajan en camión siguiendo las floraciones de norte a sur a lo largo del año. Es una forma eficiente de maximizar la producción. También es una forma de producir una miel que no sabe a ningún lugar en particular.
Qué es la trashumancia apícola y por qué se usa
La trashumancia apícola consiste en mover las colmenas de un lugar a otro siguiendo las floraciones. Un apicultor trashumante puede llevar sus colmenas al norte de Córdoba en agosto para aprovechar la floración del espinillo, bajarlas al litoral en noviembre para la floración del eucalipto y terminar el año en la pampa húmeda con el girasol.
El resultado es una producción mucho mayor por colmena y por año. También es un estrés considerable para las abejas, que tienen que adaptarse a un territorio nuevo cada vez que las mueven, y una miel que es el promedio de varias floraciones distintas en vez del carácter de una sola.
Las colmenas fijas: menos miel, más carácter
Las cuarenta y seis colmenas de Golden Hive Honey están en el mismo lugar desde que se instalaron. Las abejas conocen su territorio, saben dónde están las flores, tienen rutas establecidas y no gastan energía adaptándose a un ambiente nuevo.
La producción por colmena es menor que en un sistema trashumante. Eso es un hecho. Pero la miel que producen tiene un carácter propio: sabe a la sierra de Cosquín, a las plantas que crecen en ese radio de vuelo de tres kilómetros que las abejas recorren. Eso es algo que no se puede fabricar con trashumancia.
El impacto en la salud de las colmenas
Mover colmenas en camión es estresante para las abejas. El movimiento, el cambio de temperatura y la desorientación al llegar a un lugar nuevo aumentan la mortalidad y pueden favorecer la propagación de enfermedades como la varroasis. Los apicultores trashumantes trabajan con eso y tienen sus propios métodos para manejarlo, pero el estrés existe.
En un sistema fijo, las colmenas tienen más estabilidad. Eso no significa que no tengan problemas: la varroasis es un desafío en cualquier apiario de Argentina, y hay años en que una colmena se debilita o se pierde. Pero el punto de partida es más tranquilo.
Quedarse en un solo lugar no es la decisión más rentable en términos de kilos de miel por año. Es la decisión que nos permite saber exactamente qué hay en cada tarro.